La gran mayoría de las personas viven interconectados a través de sus teléfonos celulares o sus aparatos electrónicos, con sus semejantes, las relaciones pasan por lo laboral, familiar, y por distintas facetas que tienen que ver con una realidad que nos permite de alguna manera estar en contacto con personas a distancia y generar con ellos múltiples actividades o proyecciones de tareas.
El Cristianismo tiene que aprovechar también esas oportunidades que le brinda el avance tecnológico para difundir la palabra de Dios, para hablar de la llegada del Mesías, para ayudar al individuo a producir una restauración espiritual en su persona y sobre todas las cosas para hablarnos de la Revolución interior qué plantea aceptar a Cristo como nuestro salvador personal y sentirnos liberados de la gran carga que la vida diaria pone en nuestro camino.
Cuando una persona comienza a sentir que su vida ha ganado en sentido y en protagonismo cuando está el servicio de una causa noble como es la de Predicar el evangelio comienza a entender por qué sucede en algunas cosas en su vida cotidiana y cómo a través de la fortaleza que nos otorga la palabra de Dios en su santa Biblia nos puede ayudar y mucho.
Debemos motivar a que el ser humano recupere el entusiasmo por leer a los Apóstoles, por leer los proverbios, y aprender mediante ellos sabiduría, debemos entusiasmar a los seres humanos a buscar la verdadera paz que solo puede ser posible si tenemos en nuestro corazón al Salvador.
Escritor y Consejero Cristiano
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